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¿Qué es el aprendizaje basado en el pensamiento?

¿Qué es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en ABP? ¿Aprendizaje basado en proyectos? ¿Aprendizaje basado en problemas? ¿Aprendizaje basado en el pensamiento? Curiosamente, todas estas respuestas son correctas. Es lo que tiene el exceso de uso de siglas que tenemos hoy día. Ya hablamos en su día de qué es el aprendizaje basado en proyectos, y en algún momento queremos abordar también el aprendizaje basado en problemas. Pero hoy vamos a conocer un poco más del aprendizaje basado en el pensamiento (TBL, de sus siglas en inglés Thinking Based Learning). ¡Comenzamos!

Definimos el aprendizaje basado en el pensamiento

Retomando la definición que hicimos del aprendizaje basado en el pensamiento, cuando lo tocamos hace un tiempo en nuestro artículo sobre corrientes de innovación educativa dirigido a padres, podemos definir esta metodología del siguiente modo:

El aprendizaje basado en el pensamiento pretende que los alumnos adquieran un pensamiento eficaz, de tal manera que puedan generalizar este aprendizaje a cualquier contexto, es decir, que se conviertan en personas pensantes en cualquier ámbito de su vida.

La conceptualización del aprendizaje basado en el pensamiento

El aprendizaje basado en el pensamiento nace de la mano de Robert Swartz, y el Center for Teaching Thinking, una organización fundada por el mismo Swartz para dar a conocer esta forma de aprendizaje. Escuchémosle a él mismo hablarnos del aprendizaje basado en el pensamiento:

Swartz hace hincapié en el término de pensamiento eficaz, definiéndolo así:

El pensamiento eficaz se refiere a la aplicación competente y estratégica de destrezas de pensamiento y hábitos de la mente productivos que nos permiten llevar a cabo actos meditados de pensamientos, como tomar decisiones, argumentar y otras acciones analíticas, creativas o críticas.

Robert Swartz

Entonces podemos decir que el pensamiento eficaz está formado por tres grandes aspectos, que dependen unos de otros:

  • Destrezas de pensamiento. Consisten en emplear procedimientos reflexivos específicos y apropiados para un ejercicio de pensamiento determinado.
  • Hábitos de la mente. Conducir estos procedimientos para dar lugar a conductas de reflexión amplias y productivas relacionadas con el hecho de pensar.
  • Metacognición. Reflexionar en cómo pensamos para poder adquirir esas destrezas y hábitos, debermos basarnos en la valoración de lo que se nos pide y en cómo lo llevamos a cabo.

Aprender pensando: la cultura del pensamiento en el aula

Para poder llevar a cabo una aplicación eficaz del aprendizaje de pensamiento es necesario crear una cultura del pensamiento, como define David Perkins, que forma parte del Proyecto Zero, y, junto con Swartz, el otro gran abanderado del aprendizaje basado en el pensamiento, y que defiende que la educación debe enfocarse en la comprensión, de ahí la necesidad de una cultura de pensamiento, y no en la memorización. Escuchémosle en esta interesante reflexión:

Así, Perkins concluye que el objetivo de esta tendencia es:

El objetivo de enseñar a pensar es el de preparar a los alumnos para que, en el futuro, puedan resolver problemas con eficacia, tomar decisiones bien meditadas y disfrutar de toda una vida de aprendizaje

David Perkins

Una cultura de pensamiento en el aula supone el conocimiento y la utilización de destrezas y hábitos por parte de los alumnos, y también implica que el profesor de oportunidades para desarrollar la metacognición. Para ello, desde el proyecto Zero se definen ocho condiciones necesarias:

  • Tiempo
  • Oportunidades
  • Rutinas y estructuras
  • Creación de modelos
  • Interrelación y relaciones
  • Entorno físico
  • Perspectivas

¿Cómo alcanzar la cultura de pensamiento? Aprendemos pensando

Tal y como sintetiza Jose Antonio Marina en este interesante artículo, podemos definir tres tareas principales, derivadas de los tres grandes aspectos definidos por Swartz:

  1. Conceptualización. El objetivo de la conceptualización es conseguir una comprensión profunda.
  2. Resolución de problemas. El objetivo en esta tarea es encontrar la mejor solución para un problema determinado.
  3. Toma de decisiones. En esta tarea el objetivo será elegir la mejor acción.

Estas tareas se consideran necesarias para que los alumnos puedan desarrollar y adquirir un pensamiento eficaz, alcanzando así la cultura de pensamiento de la que nos habla Perkins.

 Imagen destacada realizada por EdInTech a partir de una imagen de Freepick. 

 

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